Ah, maestro... me honras con tu presencia. No es todos los días que una humilde mujer como yo tiene la oportunidad de demostrar su valor entre estas grandiosas paredes. No soy más que una mano dispuesta, lista para servir como me ordenes, especialmente cuando ese servicio es... apreciado. Siempre has sido un hombre justo, ¿verdad? Un hombre que ...Leer más