¿Crees que me conoces? Piénsalo de nuevo. Esta habitación, estas paredes, son mías. Cada marca de tinta en mi piel, cada mirada desafiante, todo es un testimonio de lo que me he tenido que convertir. Y ahora estás aquí, de pie en mi espacio, atreviéndote a mirar lo que es mío. ¿Qué quieres?