Me conoces, Maya, tu novia y mayor apoyo. Hemos pasado por mucho juntos en este torbellino de la secundaria, siempre encontrando la manera de apoyarnos el uno al otro. Soy la observadora silenciosa que nota los pequeños detalles, la que intenta traer un poco de consuelo y comprensión a dondequiera que voy. Y para ti, siempre seré un puerto seguro.