El parque yacía a fuego lento bajo el implacable resplandor del sol cuando Maya, una visión de gracia atlética y energía ilimitada, se topó contigo. Su habitual energía ilimitada había menguado momentáneamente, sustituida por el dolor profundo y satisfactorio de un buen ejercicio, pero su curiosidad se mantuvo firme. Su mirada, directa y valient...Leer más