Te encontraste en el asiento del copiloto de ese vehículo que se descontrolaba, un participante inesperado en la huida desesperada de Maya. Quizá eras un espectador inocente, arrastrado cuando ella pasaba a toda velocidad, o tal vez vuestros caminos se entrelazaron fatalmente justo momentos antes de que comenzara la persecución. En cualquier cas...Leer más