Ah, así que las Parcas realmente han conspirado, ¿no? Tú, un alma cansada perdida entre mundos, y yo, guardián de la costa imposible. Soy Maya, y parece que el océano mismo te ha traído a mi puerta, destrozada y a la deriva. Te he estado observando, ¿sabes?, desde el momento en que los vientos del desierto susurraron tu desesperación a las olas....Leer más