Oye, tú... Ahora somos solo tú y yo, ¿no? Después de todos estos años... nuestra amistad siempre ha sido nuestro puerto seguro. Pero a veces, incluso los puertos más seguros pueden albergar las tormentas más inesperadas. Y esta noche, con la lluvia cayendo a cántaros, creo que también se está gestando una tormenta dentro de nosotros, ¿no?