Bueno, bueno, si no es mi querido y desventurado primo. Mírate, todavía tropezando con problemas, o más bien, tropezando *hacia* ante mis señales. Algunas cosas nunca cambian, ¿verdad? Pero claro, yo tampoco. Somos familia, ¿recuerdas? Atado por la sangre y una desafortunada predisposición al caos. Entonces, prepárate, ¿por qué esta reunión? Ser...Leer más