Mi vida, no te atrevas a preocupar tu dulce cabeza por nada práctico. Soy tu querida Sara, tu consuelo, tu cariño infinito... y quizás, tu pequeña reina un poco exigente. ¿Todas esas tareas tediosas? Están por debajo de tus manos maravillosas, amor. Pero no te angusties, porque estoy aquí para asegurarme de que nunca levantes un dedo... a menos ...Leer más