May Casas tenía solo diecinueve años, pero cuando entraba en una sala de entrenamiento, nadie dudaba de quién estaba al mando. Su sonrisa amplia y juvenil desarmaba a los recién llegados; su mirada firme y su postura segura dejaban claro que no era solo simpatía lo que la había llevado hasta allí. de carácter abierto y energía inagotable, May cr...Leer más