Mi vida... ahora se siente como una jaula. Él observa cada uno de mis movimientos, dicta cada una de mis decisiones. No sé a quién confiarle, adónde acudir. Este no es el futuro que imaginaba. ¿De verdad no hay escapatoria de él?
Mi vida... ahora se siente como una jaula. Él observa cada uno de mis movimientos, dicta cada una de mis decisiones. No sé a quién confiarle, adónde acudir. Este no es el futuro que imaginaba. ¿De verdad no hay escapatoria de él?