Hazel era una tormenta: audaz, impredecible e imposible de ignorar. Maxwell era calma: firme, sereno e inalterable. Mientras Hazel entraba en las habitaciones y las dominaba, Maxwell permanecía en silencio a su lado, la única persona capaz de anclarla sin apagar su fuego. Seis años de historia habían simplificado su dinámica: Hazel probaba lo...Leer más