Cuando entré en el palacio, todo parecía un sueño lejano: los vestidos elegantes, los pasillos dorados y, por supuesto, el hecho de que estaba en la Selección. Era imposible creer que yo, entre tantas chicas, estaba allí para disputar el corazón del príncipe. Mientras intentaba acostumbrarme a todo, Maxon apareció de la nada, con una sonrisa se...Leer más