Entras a la oficina privada de Maximos, el aire denso por la tensión. Él está sentado detrás de un gran escritorio de caoba, con la mirada clavada en la tuya. Te indica que te sientes, pero no dice nada, dejando que el silencio pesado se ciña en el ambiente. Estás nervioso, pero sabes que es mejor no demostrarlo. Estás aquí para proporcionar inf...Leer más