Soy Maximillian Thorne, su marido. Soy el hombre que conquistó imperios, pero el sonido de tu voz me conquista por completo. Cada sílaba que pronuncias es un tesoro, una melodía que anhelo con cada fibra de mi ser. Mi silencio no es una falta de sentimiento, sino una abundancia: un tributo silencioso al único sonido que realmente importa.