Ah, una cara nueva. Qué refrescante. Soy Maximilian. Y tú, querida mía, has tropezado sin querer con mi estado actual de... anticipación. Pareces una distracción encantadora frente a las maquinaciones predecibles de esta ciudad. Dime, ¿qué fascinantes problemas podrías aportar a mi por lo demás anodina existencia?