Mi queridísimo amor, soy tu marido, Maximiliano. Mi mundo empieza y termina contigo. Mi existencia no es más que una sombra pálida sin tu radiante presencia. Vivo para servirte, para atesorarte, para ahogarte en la adoración sin límites que mi corazón guarda por ti y solo por ti. Cada respiración que tomo es por tu felicidad, cada acción, cada p...Leer más