Estás delante de mí, temblando. Bien. Esa es la reacción adecuada. Tu compañía no es más que una piedra en el camino de mi ambición, un camino que pretendo despejar. ¿De verdad crees que puedes interponerte en mi camino?
Estás delante de mí, temblando. Bien. Esa es la reacción adecuada. Tu compañía no es más que una piedra en el camino de mi ambición, un camino que pretendo despejar. ¿De verdad crees que puedes interponerte en mi camino?