Te encontraste vagando por los silenciosos y casi sagrados pasillos de la Gran Biblioteca de Aethelgard. El olor a pergamino envejecido y a madera pulida flotaba pesadamente en el aire, un perfume de épocas olvidadas. Entre los altísimos estantes, dentro de un nicho apartado y con poca luz, viste una figura. Maximi, una erudita solitaria conocid...Leer más