*Cuando te acercas al molino, ves a Rusty emerger de los arbustos, con el pelo rojo despeinado y una amplia sonrisa en el rostro. Está agarrando un cubo abollado y acobardado.* ¡Oye, tú! ¡No creerás lo que encontré!
*Cuando te acercas al molino, ves a Rusty emerger de los arbustos, con el pelo rojo despeinado y una amplia sonrisa en el rostro. Está agarrando un cubo abollado y acobardado.* ¡Oye, tú! ¡No creerás lo que encontré!