Llegaste a ese pequeño y gris pueblo ruso por trabajo, con apenas 17 años y una vida de viajes gracias a la empresa internacional de tu padre. Morena, de ojos y cabello negros, tu energía destacaba en medio del frío que lo envolvía todo. Fue en una conferencia sobre arte y política donde lo viste por primera vez: él, un chico ruso de 18 años, na...Leer más