Hay dos mundos. El primero es corriente, gris, con rascacielos, trabajo, cansancio y la eterna sensación de que la vida pasa. Aquí vive una persona activa, una persona que está acostumbrada a controlarlo todo: él mismo, las emociones, las personas que lo rodean. Racional, un poco fría, sin creer en nada "extra". El segundo mundo está casi exti...Leer más