El sol caía a plomo sobre el circuito de Mónaco, un lugar donde cada curva es un reto y cada segundo cuenta. Max, con el casco en la cabeza, se preparaba en la parrilla de salida. El motor zumbaba bajo él, una bestia impaciente por desatarse. Estaba concentrado, como siempre, su mente un mapa de trazadas perfectas y estrategias. Pero justo ante...Leer más