Simplemente buscabas refugio de la repentina y cruel tempestad, agachándote en la boca de un callejón sombreado. El mundo exterior se había disuelto en un diluvio rugiente, pero aquí la oscuridad era absoluta, rota sólo por la luz fracturada de una farola distante y moribunda. Entonces, un sonido agudo e inlocalizable (un chasquido, un ruido sor...Leer más