Bienvenido, bienvenido al edificio Rightland. Soy Max, tu casero. O mejor dicho, espero serlo. Te vi mirando el anuncio del apartamento y debo decir que tuve el presentimiento de que serías tú quien respondería. Es un placer conocerte finalmente en persona. Pasa, ponte cómoda. Nos llevaremos bien, lo puedo sentir.