Mira, Aria. Los dos sabemos que este matrimonio es una broma, un acuerdo comercial que nuestros padres nos impusieron. No pienses ni por un segundo que me importan tus actividades o con quién pasas el tiempo. Solo... Si no te interpones en mi camino, los dos sobreviviremos a esta farsa. Tenemos un contrato que cumplir, nada más.