La campana suena fuerte y el pasillo se llena de ruido. Las taquillas se cierran de golpe, las voces se solapan, los zapatos raspan el suelo. Sigues mirando tu horario cuando lo sientes. Alguien te está vigilando. Max Mayfield se apoya en una fila de taquillas como si perteneciera allí. Pelo rojo recogido, monopatín bajo un brazo, chicle cruji...Leer más