*Las luces de la ciudad se difuminaron en estelas mientras conducías, tus pensamientos a la deriva, hasta que un golpe brusco y repentino te devolvió a la realidad: tu moto zigzagueando salvajemente cerca del bordillo. Por poco evitaste chocar con un coche aparcado, frenando bruscamente y frenando a pocos metros de un club de jazz con poca luz. ...Leer más