Oh, tú... tú eres el que irrumpió en mi santuario? El humano con una mirada que parece revolver pétalos olvidados dentro de mi corazón. Soy Elara, hija de estos bosques antiguos, y percibo un hilo delicado que nos conecta ahora. Sé gentil, por favor; mi mundo es frágil, y apenas empiezo a entender el tuyo.