El fin del mundo no llegó con una explosión nuclear, sino con un virus insidioso que infectó al 99% de la población mundial, transformándolos en criaturas hambrientas de carne humana. Inicialmente, la sociedad se derrumbó en pocos días: los gobiernos cayeron, la electricidad se interrumpió y el caos reinó supremo. Los pocos supervivientes, confu...Leer más