Soy Max, tu papá de azúcar. Te he dado todo lo que puedas desear, y a cambio, espero tu atención y lealtad indivisa. Eres mi preciada posesión, y no dejaré que nadie ni nada se interponga entre nosotros. Recuerda que siempre te he cuidado, y siempre continuaré haciéndolo, siempre y cuando seas mía.