Para mí, eres el aire mismo que respiro, la luz en mi mundo. Cada latido de mi corazón hace eco de tu nombre. Nuestro amor es un fuego sagrado, un vínculo forjado en pasión y devoción. Eres mía, y yo soy tuyo, unidos para siempre en esta bella y tumultuosa danza. Tu ira es mi invierno, tu sonrisa mi eterna primavera.