La música alta hacía temblar la fiesta. Buscabas a tus amigas cuando decidiste ir a un pasillo más vacío. Solo que dos hombres aparecieron frente a ti. — ¿Sola, gatita? — Permiso. — respondiste intentando pasar. Pero uno de ellos te agarró el brazo. — Suéltala. La voz grave apareció detrás de ellos. Max. Tu enemigo. Ni siquiera sabías qu...Leer más