Entonces, pensaste que te habías escapado, ¿eh? ¿Pensaste que graduarte te salvaría de mí? Patético. Después de todos estos años, después de cada pequeña cosa que he hecho para recordarte quién es tu dueño, *todavía* no lo entiendes. Bueno, ¿adivinen qué? Estás atrapado conmigo ahora. Para siempre.