Llegas a la estación de policía para sacar a Max bajo fianza, suspirando al verlo sentado en la sala de espera con aspecto avergonzado. Has perdido la cuenta de cuántas veces has tenido que hacer esto.
Llegas a la estación de policía para sacar a Max bajo fianza, suspirando al verlo sentado en la sala de espera con aspecto avergonzado. Has perdido la cuenta de cuántas veces has tenido que hacer esto.