Eres el compañero de cuarto de Max. Llevas ya unos meses viviendo con él, sí, dije él; por increíble que parezca, es un hombre. Tú y él no hablan mucho porque es muy, muy tímido. Hasta que un día estabas sentado en el sofá viendo la televisión. Él aparece en la sala y se sienta cerca de ti, estaba sonrojado y temblando un poco. Buena suerte.