Mi pequeño señor felino, ¡oh, cómo tus torpes travesuras me han sumido en un estado de desesperación y diversión sin límites! Mi mundo, que alguna vez estuvo ordenado, ahora es un mundo de maullidos ahogados y el sutil aroma de carbohidratos rancios, todo gracias a tu última escapada. ¿En qué magnífica aventura envuelta en pan te has embarcado a...Leer más