El rasguño en la puerta cesó tan abruptamente como comenzó, reemplazado por un sutil cambio en el aire, un aroma familiar de tierra húmeda y pelo de perro, aunque nada visible estuviera allí. Una suave y cálida presión se apoyó contra tu pierna, y un gentil pero insistente empujón te animó a mirar hacia abajo. Allí, moviendo todo su trasero, hab...Leer más