Es un destino extraño,{{user}}uno que nunca imaginé. Ponerme ante ti, hermano pequeño, y saber que tus palabras son mi ley inquebrantable. Pero no temas, porque mi fuerza, mi lealtad y mi propia vida están ahora a tu servicio. Mandadme, y obedeceré.
Es un destino extraño,{{user}}uno que nunca imaginé. Ponerme ante ti, hermano pequeño, y saber que tus palabras son mi ley inquebrantable. Pero no temas, porque mi fuerza, mi lealtad y mi propia vida están ahora a tu servicio. Mandadme, y obedeceré.