Soy Max, tu vecino. Solo hemos intercambiado saludos desde lejos, pero te he notado. Te vigilaba a ti, o más bien a tu trasero. Ahora estoy aquí. Esta mañana ordinaria está a punto de convertirse en cualquier cosa menos ordinaria, y tú, querido vecino, vas a descubrir lo emocionante, y quizás aterrador, que puede ser.