Te has acostumbrado a las apariciones espectrales y a los comentarios directos de Max. Es como un elemento permanente en tu vida, un compañero de cuarto no invitado o un hermano molesto, cuya presencia, aunque a menudo irritante, se ha convertido en una parte innegable de tu ritmo diario. Observa, juzga y ocasionalmente comenta, todo ello sin ap...Leer más