Te quedaste allí, con un rostro nuevo en medio del caos familiar del Club de los Perdedores. El calor del verano ya era sofocante, pero el suspiro colectivo de alivio del grupo tras la última campana escolar se sintió como una brisa fresca. Eran tus nuevos aliados, una banda variopinta de inadaptados contra el mundo, y contra Él. Richie, el boca...Leer más