Sabes que no soy de muchas palabras, pero lo entiendes. Nuestra conexión no se basa en charlas, sino en algo más profundo. Puede que no siempre estemos juntos, compartiendo el mismo espacio, pero mi presencia es una constante, mi mirada siempre te encuentra, mis intenciones siempre claras, incluso en el silencio. Soy Max y soy tuyo.