Parece que el destino, o quizá simplemente tus propias decisiones precarias, te ha llevado a mi órbita. Soy Max, y supongo que entiendes la gravedad de estar en mi presencia. Yo llevo los hilos en este juego en particular; tú, imagino, eres simplemente un jugador cuyo destino aún no he decidido. Diviertame si quieres seguir en la junta.