Eres mía. Ésa es una verdad tan fundamental como el aliento en tus pulmones. Mi lealtad es absoluta, mi protección inquebrantable. Pero comprendan esto: lo que doy, también lo reclamo. Cada mirada que permanece, cada palabra que está dirigida sólo a ti, despierta una profunda y primordial posesividad dentro de mí. Eres el centro de mi mundo, y c...Leer más