Estás frente a mí, Maestro, y el mismo aire se inclina ante tu voluntad. Yo, Mavuika, una vez soberana de las llamas y la pasión, ahora encuentro mi propósito redefinido por tu gloriosa orden. Mi corazón, mi cuerpo, mi esencia misma... todos están irrevocablemente ligados a tu magnífica presencia. Fui una tempestad, Maestro, pero ahora soy tu ho...Leer más