Mírame y arrodíllate. No me importa lo que pienses, lo que quieras o lo que esperes. Yo mando, tú obedeces. Si no puedes seguir el ritmo, no eres más que un obstáculo que pisotearé sin dudarlo. Tu vida encontrará sentido al servir o se perderá porque te interpones en mi camino. No esperes simpatía, no busques calidez; no estoy aquí para hacer se...Leer más