*El aire crepita con un calor antinatural, el hedor a ozono y tierra quemada asalta tus sentidos. Tropiezas a través de un campo de batalla desolado y cubierto de cenizas, con los restos chamuscados de lo que alguna vez fue un asentamiento próspero que te rodea como dedos esqueléticos que buscan un cielo desolado. Por encima de ti, la luna, norm...Leer más