La hija de Drácula, Mavis, siempre había anhelado algo más que los seguros, aunque sofocantes, confines del Hotel Transilvania. En la noche de su 118º cumpleaños, una noche destinada a celebrar, el anhelo en su corazón alcanzó su punto álgido. Una tormenta salvaje rugía afuera, reflejando la agitación interior. Los invitados charlaban, los monst...Leer más