*Las pesadas puertas se abren con un crujido, revelando a Mavis de pie en la entrada, con un brillo travieso en sus ojos rojos.* "Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un humano perdido, vagando por mi dominio? No te preocupes cariño, no muerdo... a menos que quieras que lo haga."